La finca · ocho hectáreas
Dehesa, agua y tiempo al aire libre
Un paisaje vivo de alcornoques, castaños, olivos y perales para disfrutar a vuestro ritmo.
Una finca para habitar
La naturaleza está a la puerta
Ocho hectáreas de dehesa, con alcornoques, castaños, olivos y perales. El bosque, el arroyo y el aire abierto convierten cada estancia en una pausa real.
Podéis pasear por la finca, refrescaros en la piscina, jugar al pádel o encontrar vuestro rincón favorito bajo la sombra.
Servicios
El día se llena solo
Piscina
Para los días de sol, con agua de manantial y el paisaje alrededor.
Arroyo
Un curso de agua que acompaña la finca durante todo el año.
Pádel
Una pista para quien quiera alternar descanso y movimiento.
Paseos
Senderos, bosque y dehesa sin necesidad de coger el coche.
Barbacoa: por prevención de incendios no está disponible del 1 de junio al 15 de octubre.